Movimiento Ciudadano de


REACTIVACION


Tax Free : Cómo Mejorar este Instrumento 

 

El tax free (también conocido como IVA-TUR) es el mecanismo que le permite a los turistas extranjeros obtener, al salir del país, el reintegro del IVA pagado por sus compras de bienes de fabricación nacional (Art. 41 de la ley 22.349 de IVA). Sin embargo, la realidad muestra una bajísima utilización del IVA-TUR en los últimos tiempos. Mientras que en 1994 el gasto total de turistas extranjeros en el país alcanzo los u$s 3.970 millones (1), los reintegros de IVA a dichos turistas fueron de $345.000 (2). Aunque parte de los 3.970 millones correspondan a servicios no alcanzados por el IVA, parece muy baja la relación entre IVA reintegrado y gasto total, que no llega ni al 0,01%.

La casi inexistencia de publicidad y ciertas características de la reglamentación parecen ser claves para explicar tan escasa aplicación de este estímulo.

Publicidad y difusión: Ni en los formularios de Migraciones que llenan los turistas al entrar al país ni en los locales de aduana se ven anuncios notables sobre el tax free. Tampoco el comercio local parece entusiasmado con su difusión. Así, una investigación realizada en uno de los corredores más frecuentados por los turistas extranjeros, la zona de Plaza San Martín y la calle Florida, arrojó que solo un 50% de las sastrerías, joyerías y peleterías consultadas adherían al tax free. El otro 50% lo conocía pero no lo adoptaba por diversos motivos que comentamos más abajo. Una amplia publicidad oficial y del comercio parece ser la recomendación a hacer en este aspecto.

Un mecanismo con costos: El decreto 294/92 del PEN reglamenta el tax free. Para que el turista pueda recibir al salir del país la devolución del IVA por las mercaderías compradas y llevadas al exterior, debe presentar en la Aduana las facturas correspondientes con estampillas de reintegro fiscal adheridas por el comerciante por un valor igual al IVA contenido en la factura. El comerciante debe incurrir en el costo de las estampillas y puede recuperarlo después como un crédito fiscal en su liquidación mensual del IVA. Se trata de un costo financiero por el tiempo que va desde la compra de las estampillas hasta el día de la liquidación del IVA; pero es un costo suficiente para desalentar a más de uno a usar el mecanismo. Tan es así, que algunos de los comerciantes consultados acerca de su no adhesión al sistema, contestaron como si se tratara de un costo hundido: “preferimos hacerle nosotros el descuento al turista y no comprar las estampillas”. La propuesta aquí es suprimir el mecanismo de las estampillas y mantener los demás controles que impone la reglamentación: verificación por el comerciante de la calidad de turista extranjero como pasaporte y tarjeta de migración, identificación de la factura con un sello especial y verificación de mercaderías y facturas en aduana.

Mercaderías si, servicios no: El tax free se limita a bienes gravados producidos en el país que los turistas trasladen (Art. 41 de la ley de IVA), excluyendo a los servicios y con ello a lo consumido en hoteles, restaurantes y entretenimientos, seguramente buena parte de los gastos del turista. Económicamente no tiene mucho sentido, y así lo han entendido algunos países, desgravar el IVA al turista que compra una lata de duraznos y se la lleva a su país y no desgravarla si los duraznos se los come aquí en un restaurante. Un control del vendedor de los servicios y de la Aduana al salir del país para verificar que los servicios hayan sido efectivamente incurridos por el turista deberían suplir la prohibición de la ley, seguramente basada en que es más fácil controlar la salida de una mercadería que el consumo de un servicio.

Sólo para compras grandes: El reintegro del IVA sólo procede cuando el precio neto de venta excede los $200 (Art. 4° decreto 294/92). No queda claro el fundamento de esta restricción. Filtra la desgravación para numerosas posibilidades de consumo. La reducción al piso de $20 parece aconsejable.

5) Para aduanas porteñas solamente: Las aduanas habilitadas para el reintegro del IVA-TUR son sólo las de Ezeiza y Aeroparque y en el puerto de Buenos Aires: Aliscafos, Buquebús y Ferry Líneas (Res. 345/93 A.N. Aduanas – Anexo II). Además de otros aeropuertos internacionales como Córdoba y Bariloche, no se incluye a todas la aduanas de puntos fronterizos, excluyendo del beneficio a gran parte del turismo de países limítrofes y a todo el que entra y sale por vía terrestre: el 40% del total (1).

Es cierto que evitar maniobras es más fácil cuando se trata de desgravar del IVA a las exportaciones que a las compras de los turistas, pero parece justo revisar el mecanismo de tax free como estímulo al turismo, cuando la reglamentación buscando tanto evitar esas maniobras ha llevado sin quererlo a que en todo el año 1994 se haya pedido reintegro de IVA-TUR por sólo $345.000.

No exportar impuestos, para mejorar nuestra competitividad, parece igual de válido tanto cuando la mercadería o servicio se transporta hasta el país del importador como cuando el turista viene a buscar esa mercadería al país o cuando consume un servicio aquí.

El precio no es el único factor que impulsa a un turista a elegir un destino u otro, pero pesa en la decisión y de ahí la importancia de reducir costos y precios. La desgravación implica una rebaja del 17,35% en los precios con un IVA del 21%.

Si bien el ingreso por turismo receptivo en la Argentina creció mucho en los últimos años (19,1% promedio anual acumulativo en 1990-94) (1), nuestra variedad de atractivos naturales y culturales permite aspirar a un mayor desarrollo, incrementando la participación de 1,48% (3) de esta actividad en el PBN a valores como los de Chile (1,75%) (3) o Uruguay (3,63%) (3), por mencionar algunos ejemplos cercanos, que revelan el énfasis puesto en esta fuente de empleos y divisas.

Una rebaja de impuestos implica, en principio, un perjuicio para el equilibrio presupuestario. Sin embargo, siendo la demanda turística suficientemente sensible a una baja de costos puede esperarse que aquella disminución en la recaudación del IVA bien pueda compensarse por la mayor actividad y consiguiente mayor recaudación de otros impuestos.

(1)     Secretaría de Turismo. El turismo en cifras años 1990 a 1994.

(2)     Secretaría de Hacienda.

(3)     Cifras de 1993. Organización Mundial del Turismo. Tendencias de los Mercados Turísticos. Américas 1994

 


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